Esta vez elegí cambiar un poco de zona y nos perdimos por los bosques del oeste Palentino.
En el límite de Palencia y León y desde la altura de Saldaña hasta Guardo, se extiende una gigantesca masa forestal poblada de pinares de repoblación con importantes manchas de rebollo.
En algunos rincones de estos bosques se siente uno lejos y aislado del mundanal ruido.
Los pinares están formados casi a partes iguales de pino laricio como el de la foto siguiente y de pino silvestre.Por la zona pude observar varios arrendajos traginando de un lado a otro del bosque de robles. Así mismo numerosos ejemplares de carboneros garrapinos y varios trepadores azules. Un pico picapinos no dejaba de romper el silencio de bosque con su tamborileo, que en esta época sirve para delimitar los territorios de otoño invierno donde se alimentarán.
En la parte de pelo, bastante rastro de corzo en los cortafuegos del bosque (ver siguiente foto). Pudimos escuchar el ladrido de uno de ellos mientras se alejaba en la espesura.







