Tenía constancia de que en alguna ocasión esta especie había sido observada en esta extensa comarca de la provincia de Palencia y me pareció un reto interesante localizar a algún individuo y poder fotografiarlo.
Para tal cometido recorrí varias mañanas prácticamente toda la comarca del Cerrato Palentino, registrando a conciencia con mis prismáticos todos aquellos lugares adecuados para la especie pero sin éxito. Durante esta exploración pude observar algún que otro ejemplar de mochuelo común descansando en alguno de los agujeros de las cuestas yesíferas características de esta comarca.
En otro de los enclaves me sorprendió un macho de corzo que se levantó de la espesura y me dio un instante para sacarle una testimonial con el foco en el tronco del pino y que ponía una nota de pelo en esta búsqueda.Otra mañana visité dicho lugar apartado dejando el coche a varios kilómetros del mismo y recorriendo los caminos a pié hasta alcanzar aquel punto que me atraía con fuerza. Antes de llegar pude observar un grupo de córvidos formado por 20 cornejas negras y 4 grajillas que no paraban de revolotear por los alrededores en una algarabía de graznidos increíble. Esa aglomeración me dio la primera pista, ya que por todos los amantes de la naturaleza es conocida la repulsión y el acoso que los córvidos ejercen sobre las rapaces nocturnas.
Después de recorrer la zona a conciencia y no encontrar nada de interés, cuando ya pensaba en volver por donde había venido encontré la segunda pista, varias egagrópilas de gran tamaño y una de ellas contenía el hueso entero de la pata de un conejo. Pocas rapaces nocturnas dejan ese tipo de rastro ...... pero una si.......
Escudriñé el terreno a conciencia y por fin localicé mi objetivo a una distancia de unos 200 metros. Afiancé mi equipo de digiscoping y le tiré una serie de fotos ya con muy poca luz y forzando a tope las posibilidades de mi Zeiss y mi compacta.
Los resultados no fueron excelentes, pero para mi me parecieron un buen logro y sobre todo una buena recompensa por partida doble. Por un lado el haber podido observar esta impresionante rapaz en el Cerrato y por otra el haber podido inmortalizarlo en varias fotos.
A continuación subo una de ellas ya que todas eran similares al permanecer el pájaro completamente inmóvil.
Camino a casa la puesta de sol terminaba de cubrir de sombras el monte y ponía el punto y final a un objetivo cumplido.
Saludos y hasta pronto

















