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miércoles, 3 de marzo de 2010

Llanura infinita

28 de Febrero de 2010:
Todavía bajo la amenaza de la ciclogénesis explosiva o "tormenta perfecta" que en Palencia nos has dejado más agua que otra cosa, el pasado Domingo apareció con una mañana bastante aceptable, con nubes y claros y una temperatura más cálida que en días anteriores.

No lo dudé dos veces y cargué mi equipo en el coche y me largué a recorrer esas llanuras infinitas de Tierra de Campos.
Por todos los lados era patente la saturación de agua del terreno y cada cauce de agua, cuneta, arroyo o río venían a rebosar. Ni que decir tiene que la mayoría de los caminos eran intransitables para el mortal de los vehículos y me decidí por alguno que yo conozco que nunca me falla y siempre se deja recorrer.

Varios bandos de Alondras comunes por los sembrados. Alguno de estos alaudidos fue mi primer objetivo de la jornada.
También, un nutrido bando de unos 20 gorriones molineros se alimentan en un camino de la basura caída del remolque de un tractor de una explotación ganadera cercana.
Desde uno de mis caminos, la panorámica era increíble, con ese cielo tan grande y esos cultivos que se suceden hasta el infinito. Si la sensación de libertad se experimenta en algún sitio, os puedo asegurar que este es uno de ellos, con tanto espacio para respirar, tan vacio a simple vista, pero tan lleno de vida en los detalles.
En una vaguada del camino una tierra anegada invadía la pista de tierra. Una pareja de azulones levantó el vuelo desde esta lámina de agua temporal.
Me dirigí a inspeccionar una colonia de garza real que tengo controlada desde hace unos años. Se encuentra ubicada en una alameda de álamo blanco y conforman la colonia nueve nidos, de los cuales, el marcado con la flecha verde pertenece a una pareja de cigüeñas blancas. De los ocho restantes, hoy he podido constatar que al menos 5 (los de las flechas amarillas) están ocupados ya por garzas reales y los tres restantes es posible que también estén ocupados debido a que había varios ejemplares de garzas volando por los alrededores de la colonia, aunque en ningún momento observé garzas en esos tres nidos.
En la siguiente foto se ve un poco más en detalle la parte izquierda de la colonia. Las flechas amarillas indican nidos ocupados por garzas reales.
En esta otra imagen se observa la pareja de cigüeñas en su nido y otra pareja de garzas en un nido cercano.
Otra cinerea apropiándose de su nido.
Otra imagen de uno de los individuos de la colonia. Un macho con plumaje nupcial.
Se observaba actividad nupcial en algunos miembros. En la siguiente imagen se ve como un macho se exhibe ante su pareja.
Las garzas reales comienzan su puesta a lo largo del mes de marzo y para entonces ya deben haber hecho los deberes de noviazgo correspondientes. En una especie de nupcias tempranas y ya desde el mes de enero a los machos les cambia el color de las patas y se les tiñen de rosa (ver este detalle en la imagen anterior). También se les marcan más las cejas negras y se les alargan los penachos de la cabeza. Los machos siempre andan llevando, trayendo y moviendo palos en el nido.
Es frecuente ver las llamadas de las garzas con el cuello estirado hacia atrás y el pico hacia el cielo emitiendo unos reclamos guturales.
Dejé la colonia muy conforme con lo observado en ella y de vuelta por la carretera observé un numeroso grupo de avutardas que campeaban tranquilamente en un sembrado. Busqué un camino cercano para acercarme un poquito más al bando pero sin abusar, ya que no quería molestarlas en exceso y mucho menos que levantasen el vuelo.
En la siguiente foto se ve el bando completo formado por 50 ejemplares.
Desde la distancia poco más pude hacer que sacar esta foto de grupo con el teles.
Subo también este vídeo donde se ve la evolución del bando.

Avutardas en Tierra de Campos 28-2-10 from Miguel Angel Madrid on Vimeo.


Decidí dejar a las avutardas tranquilas, arranqué mi coche para marcharme a otro lugar, cuando el sonido del motor al arrancar levantó una pareja de lechuzas campestres de la cuneta del camino. Habían estado a menos de un metro de mi durante varios minutos y ni se inmutaron. Lo que son las cosas, para nada pensé yo hoy encontrar a estas aves, pero el azar y la suerte me pusieron en bandeja la mejor oportunidad que he tenido nunca de observar a estas aves y también de fotografiarlas a placer. Os podéis imaginar que el corazón se me salía por la boca y mis mano temblorosas no acertaban con el enfoque del telescopio ni con el botón de disparo de la cámara. Unas primeras fotos a bulto para asegurar al menos una captura rápida aunque fuese testimonial, pero poco a poco estos búhos me decían que no, que esta vez no se volarían y que se quedaban para que me recrease con ellos, y así lo hice, me tranquilicé y me centré en hacerles buenas fotos, con calma, con precisión, como a mi me gusta. Gracias.... gracias .... gracias .... gracias .... siiiii ..... siiii, me repetía una y otra vez gritando para adentro. Fue toda una experiencia sin igual y uno de esos momentos que se quedan grabados para siempre.

Os dejo tres de las aproximadamente treinta fotos que las saqué.

Foto de la hembra.
Dos imágenes del macho.

Todavía flipando y saltando de alegría pasé por delante de la iglesia de uno de esos pueblos Terracampinos, donde me llamó la atención el frenesí de las Cigüeñas en sus nidos. Al igual que las garzas ya están emparejadas y se dedican a "machar el ajo" con sus picos y a hacer arrumacos a sus respectivas parejas vitalicias.

En la siguiente foto os dejo una foto de conjunto donde he marcado con P1 y P2 dos de las parejas que después fotografié con el digis y que os dejo a continuación. Con esto os hacéis también un poco idea de la potencia de esta técnica fotográfica.
La pareja P1.
La pareja P2.
Por otro lado y a lo largo de la mañana he podido observar también:
- Un grupo de unas 150 avefrías en un cultivo encharcado. Seguramente un grupo listo para la migración.
- Varios bandos de avutardas, uno de unos 12 individuos y otro doble de unos 30 + 30.
- Tres milanos reales.
- Dos aguiluchos pálidos peinando los sembrados.
- Algunas perdices rojas en pequeños bandos.

Espero que os haya gustado la entrada.

martes, 8 de septiembre de 2009

Tierra de campos Vallisoletana

1 de Septiembre de 2009
Comenzó el mes de Septiembre con bastante calor y decidí darme un garbeo por Tierra de Campos de Valladolid para visitar unas fuentes que me había recomendado Federico Sanz de http://valladolidenbici.wordpress.com/.

Los campos están ya bastante necesitados de las primeras lluvias que espero no tarden demasiado en llegar.
Cuando estás en medio de un secarral de Tierra de Campos a final del verano, uno tiene la sensación de estar en un lugar yermo y sin vida, pero nada más lejos de la realidad, solo hay que saber observar y tener paciencia.

Me dirigí a la zona dando un rodeo por Frechilla y en las proximidades de este pueblo descrubrí un ejemplar de aguila culebrera posado en un poste de teléfono junto a la carretera. Fué parar el coche para tirarle una foto y salir pitanto, como por otra parte ya me esperaba.

Por uno de los polvorientos caminos pude ver las primeras avutardas de la mañana, dos ejemplares aislados que no me resistí a fotografiar aunque estaban algo largo.

Cuando arranqué el coche de nuevo, un par de lechuzas campestres que descansaban entre la vegetación de la cuneta emprendieron vuelo y se dejaron ver. Inicialmente se posaron algo lejos pero después volaron algo más cerca y pude sacarles algo con la compacta (hoy no hubo digis). Es una ave que me encanta y me resulta algo misteriosa.


En la siguiente imagen compuesta, varias tomas en vuelo de las campestres.
En otro lugar alejado del primero me topé de nuevo con otro grupo de avutardas, esta vez más nutrido, formado por 15 ejemplares.



Me llamó la atención esta escena, los colores de la boyera hacían juego con los del girasol.
Un grupo de más de 30 perdices rojas se encontraban en las inmediaciones de una de las fuentes. en la siguiente imagen pude captar a parte del grupo.
Una alondra común se dejaba afotar sin demasiado estres.
Durante todo el recorrido por las carreteras de la zona me cansé de contar cernícalos primillas, cernícalos comunes y ratoneros comunes ocupando cualquier posadero y en todas las direcciones. No exagero si digo que por lo menos pude ver más de 80 ratoneros y cerca de un centenar de cernicalos entre las dos especies, una pasada.

Foto de una hembra de primilla en unos cables eléctricos.
Macho de primer año de cernícalo vulgar acecha desde una señal de tráfico.
Ratonero común. Este seguro que era novato porque se dejó fotografiar a placer y no demasiado lejos sin inmutarse, cosa rara en esta especie tan desconfiada.
Subo también esta foto de un cangrejo americano que me encontré a medio devorar por algún bicho junto a una de las fuentes donde había muchos más restos de cangrejo. Este animal debía estar sufriendo porque tadavía estaba vivo.
Con esto terminé la mañana. Ya os contaré como me fué la sesión de digis en una de las fuentes de la zona que realicé dos días después.